

Frauenkirche:
Dresden.
Foto: Juan Carlos
Levantemos nuestro grito
como aquel grito de Dresden
para levantar un templo,
de la razón, del sentido,
de la vida y de la Paz.
Con nuestro grito podremos
abolir el sinsentido.
El hambre, la miseria,
la barbarie, el genocidio.
Que no lean nuestros nietos
tantos libros sobre historia.
Basados en la hambruna, en la miseria...
Y de otros , sus victorias.
A todos los poderosos:
Que razonen un momento.
que se olviden de la Gloria
y piensen con fundamento.
K.M.A.
